El cantante vallenato Jean Carlos Centeno, una de las voces más queridas del género en Colombia y América Latina, abrió su corazón en una reciente entrevista con Semana y compartió uno de los recuerdos más emotivos y dolorosos de su vida: la última conversación que sostuvo con su madre, María Elena Jiménez, días antes de que falleciera.
Con 30 años de trayectoria artística, Centeno ha recorrido el mundo con su música, marcando generaciones enteras con su voz y sus canciones. Sin embargo, detrás de los éxitos también hay una historia de vida llena de sacrificios, anécdotas y momentos difíciles.
La última conversación con su madre
El artista recordó que su mamá sufrió un accidente doméstico en Villanueva, La Guajira, cuando intentaba recoger agua en su casa y se resbaló, provocándose una fractura en la cadera. Aunque superó la cirugía, su estado de salud cambió inesperadamente.
Centeno relató con lágrimas cómo fue su despedida:
“La vi acostada en una cama porque se cayó. Le di un jugo de mora y me dijo: ‘Hijo, despídete de mí porque hablé con tu tío y me dijo que le hago falta y él también me hace falta’. Yo le dije que no dijera esas cosas y que al regresar la veía. Me dio un beso y un abrazo, y me dijo: ‘Hijo, no te vuelvo a ver, te amo’”.
El cantante viajó a Barranquilla para una cita médica de su hija, pero en esos días recibió la noticia que jamás esperó: su madre había muerto.
Una coincidencia dolorosa
Centeno recordó que la pérdida coincidió con un momento difícil para su colega y amigo, Jorge Celedón:
“En esa misma semana murió el papá o la mamá de Jorge Celedón, lo llamé para darle el pésame y, lamentablemente, saliendo el familiar de él, me tocó meter a mi mamá a la funeraria porque también falleció”.
Una despedida espiritual
El artista asegura que antes de conocer oficialmente la noticia, sintió la presencia de su madre en el hotel donde se hospedaba:
“Cuando se fue, se despidió de mí porque sentí que alguien me dijo: ‘Hijo, papá’, y me desperté de inmediato. Luego mi esposa me dijo que mi mamá había muerto. No me esperó”.
Jean Carlos Centeno concluyó que su madre quizás había decidido irse en paz, sin dolor ni quejas, y con el deseo de reencontrarse con su hermano ya fallecido.